Warapachangueo
Esta grabación captura la química musical entre Pedrito y Román inmediatamente después de su llegada a New York City, documentando a la vez, la interpretación única del sonido de su generación, la Rumba warapachanguer . Esto viene a ser un movimiento musical que emerge a finales de los 1970’s e introduce un ritmo diferente, resultado de un juego de toques y silencios musicales. El warapachanguero es resultado de la yuxtaposición de instrumentos tradicionales con la inversión de otros nuevos, los cajónes llamados raspadura, cajónes de Madera en forma piramidal cuyo tamaño determina su tonalidad. El marielito Manuel Martínez Olivera “El Llanero” bautizó este ritmo antes de su salida de Cuba en 1980; pero el ritmo fue inventado por sus vecinos y primos, los hermanos Lopez, mejor conocidos como “Los Chinitos;” una familia de tradición rumbera del suburbio La Korea en la Havana. Los Chinitos fueron los precursores de este movimiento musical, pero Francisco Mora “Pancho Quinto,” Jasinto Schull “El Chori” y el grupo Yoruba Andabo fueron quienes lo popularizaron e influenciaron directamente a Pedrito y Román.
El invento del warapachanguero, su nuevo ritmo e instrumentos de percusión, es una indicación clave de la naturaleza improvisatoria de la Rumba, una elaboración acústica que demuestra la experimentación dentro de la Rumba basada en un profundo conocimiento de la poliritmia basada en la clave, (dos clavijas de madera o dos cucharas) el tiempo, y la necesaria conversación entre músicos, cantantes y bailadores. Así, el improvisar o inventar es un ejemplo de la idiosincrasia rumbera: todo los que los rumberos piensan se convierte en el tema para una Rumba. Todo lo que tocan se convierte en una superficie acústica; y cuando la policía llega no hay tambores a la vista, sino baúles, maletas y cucharas.